PATOLOGÍAS

Incontinencia urinaria

Se define como la salida de orina desde la vejiga de manera involuntaria. Se presenta con más frecuencia en las mujeres, aunque puede afectar a ambos sexos.

A grandes rasgos, se pueden distinguir dos tipos de  incontinencia según la causa que la produzca:

– INCONTINENCIA URINARIA DE ESFUERZO: 

De causa básicamente anatómica, por alteración de los mecanismos de continencia (por cirugías previas, por ejemplo, como ciertas operaciones de próstata y uretra) y cambios del suelo pélvico; los embarazos y partos, la edad y la obesidad son factores de riesgo.

El primer escalón terapéutico es conservador y consiste fundamentalmente en mejorar el suelo pélvico por medio de técnicas de fisioterapia; en los casos que no responden a este tratamiento se ofrece tratamiento quirúrgico, que es eficaz en la práctica totalidad de los casos en mujeres.

– INCONTINENCIA URINARIA DE URGENCIA/POR HIPERACTIVIDAD/NEURÓGENA:

En este caso la causa no está tanto en los mecanismos de continencia como en la propia vejiga, que por motivos diferentes se contrae de manera involuntaria y provoca las pérdidas de orina. Aparece en pacientes con obstrucción por la próstata, en diabéticos, en ciertas enfermedades neurológicas y en una proporción alta es idiopática, es decir: no sabemos por qué sucede.

El tratamiento en este tipo es médico, no quirúrgico, salvo casos muy individualizados.

Es importante diagnosticar con precisión el tipo de incontinencia para poder proponer el mejor tratamiento y dar un pronóstico lo más acertado posible, por lo que un estudio urodinámico será frecuentemente necesario.